CRISTIANAS

Los hábitos de Jesús | Cap – 4

Audiolibro-EL HÁBITO DE CONSTRUIR RELACIONES

Pasando de allí más adelante, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el lugar de los tributos públicos, y le dijo:
«Sígueme!» Y él se levantó y le siguió.
Sucedió que, estando Jesús sentado a la mesa en casa, he aquí muchos publicanos y pecadores que habían venido estaban sentados a la mesa con Jesús y sus discípulos.
Mateo 9:9, 10
El hábito de Jesús de construir relaciones
conlleva el tomar la iniciativa para
conocer a otras personas, más allá de lo
superficial, sean estas cristianas o no,
con el propósito de impactarlas para el
Señor y conocer sus necesidades personales
por medio de esa relación.
—William Barclay dice:
Más personas han llegado a ser
parte de la iglesia
por la amabilidad del
verdadero amor cristiano, que por todos los
argumentos teológicos
en el mundo.

Ver también-CAP 1 EL HÁBITO DE AISLARSE

Jesús nos mostró cómo construir relaciones

Para Jesús, construir relaciones fue una prioridad, él sabía que la relación era la llave del corazón de las personas. Sus encuentros nos muestran múltiples maneras de construir esas relaciones y nos enseñan que el mundo puede ser cambiado comenzando con nuestras actuales relaciones. Jesús construyó puentes hacia las personas para mostrarles el amor de Dios. Tenía amigos cercanos como Santiago, Juan, Pedro, Lázaro, María Magdalena y Marta. Con muchos
de ellos construyó una relación con el propósito de atraerlos hacia él. Si usted desea influenciar a alguien, debe acercársele.

  • Jesús tomó la iniciativa para construir relaciones

Cuando Jesús se enteró de que los fariseos habían oído que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan (aunque Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos), dejó Judea y se fue otra vez a Galilea. Le era necesario pasar por Samaria; así que llegó a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca del campo

Ver también-CAP 2 EL HÁBITO DE ORAR 

que Jacob había dado a su hijo José. Estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria para sacar agua, y Jesús le dijo: —Dame de beber. (Juan 4:1-39).
Jesús se acercó a la mujer en el pozo. Él tomó la iniciativa. Él creó una atmósfera de confianza y amor para que ella pudiera bajar sus defensas y abrirse a sus palabras. No espere que las personas se acerquen a usted. Acérquese usted a ellas. Dé el primer paso.
Jesús no permitió que los prejuicios afectaran la construcción de una relación
Pasando de allí más adelante, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el lugar de los tributos • públicos, y le dijo: «Fígueme!». Y él se levantó y le siguió. Sucedió que, estando Jesús sentado a la mesa en casa, he aquí muchos publicanos y pecadores que habían venido estaban sentados a la mesa con Jesús y sus discípulos (Mateo 9:9, 10).
Frecuentemente, la imagen de una
persona, o lo que se dice de ella, nos
impide construir con ella una relación.
Jesús, en cambio, decidía por sí mismo.
Él se atrevió a construir relaciones con
personas que el mundo, y aun el mundo
religioso, habían clasificado como peca-
dores.
—Dale Carnegie, dice:
Si usted demuestra
interés en las personas, podrá hacer más amigos
en dos meses
que todos los que pueda
hacer en dos años
tratando de que las personas se interesen
en usted.
Jesús demostró que comer juntos es uno de los mejores momentos para construir relaciones
Habiendo entrado Jesús en Jericó, pasaba por la ciudad. Y he aquí, un hombre llamado Zaqueo, que era un principal de los publicanos y era rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura. Entonces corrió delante y subió a un árbol sicómoro para verle, pues había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, alzando la vista le vio y le dijo:

Ver también-CAP 1 EL HÁBITO DE AISLARSE

—Zaqueo, date prisa, desciende; porque hoy es necesario que me quede en tu casa.
Entonces él descendió aprisa y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban diciendo que había entrado a alojarse en la casa de un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor:
—He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo:
—Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:1-10).
El momento de la comida provee una de las mejores oportunidades para conocer a alguien. Jesús usó frecuentemente el momento de la comida como instrumento para construir relaciones. Este momento provee una atmósfera propicia para que se establezca una conexión con alguien.

LAS SEIS NECESIDADES
ESPIRITUALES BÁSICAS

George Gallup dio un discurso en el Seminario Teológico de Princeton (Estados Unidos de América); en su presentación compartió seis necesidades espirituales básicas de los estadounidenses, pero que pueden ser aplicadas a cualquier persona sin importar su nacionalidad, según Io reveló una encuesta e investigación:

Ver también-CAP 3 EL HÁBITO DE ADORAR

1. La necesidad de creer que la vida tiene significado y propósito.
2. La necesidad de una comunidad y relaciones profundas.
3. La necesidad de ser apreciado y respetado.
4. La necesidad de ser escuchado y de escuchar.
5. La necesidad de sentir que uno está creciendo en la fe.
6. La necesidad de ayuda práctica para desarrollar una fe madura.
Jesús no se rindió en su empeño de construir una relación con alguien
Pero Jesús se fue al monte de los Olivos, y muy de mañana volvió al templo. Todo el pueblo venía a él, y sentado les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron:
—Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el mismo acto de adulterio. Ahora bien, en la ley Moisés nos mandó apedrear a las tales. Tú, pues, ¿qué dices?
Esto decían para probarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en la tierra con el dedo. Pero como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo:
—El de vosotros que esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.
Al inclinarse hacia abajo otra vez, escribía en tierra. Pero cuando lo oyeron, salían uno por uno, comenzando por los más viejos. Sólo quedaron Jesús y la mujer, que estaba en medio. Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: —Mujer, ¿Dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
Y ella dijo:
—Ninguno, Señor.
Entonces Jesús le dijo:
—Ni yo te condeno. Vete y desde ahora no peques más (Juan 8:1-11).
Jesús no se rindió por el hecho de que esta mujer había sido descubierta en el acto del adulterio. Él la vio como ningún hombre jamás la había visto antes: con amor, bondad y verdad en sus ojos. Esos ojos dijeron: «No me rindo por lo que eres; hay esperanza».

Jesús confirmó que las relaciones son más importantes que las estructuras y las organizaciones
Se encontraba allí cierto hombre que había estado enfermo durante treinta y ocho años. Cuando Jesús lo vio tendido y supo que ya había pasado tanto tiempo así, le preguntó:
¿Quieres ser sano?
Le respondió el enfermo:
—Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras me muevo yo, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo:
—Levántate, toma tu cama y anda
Y en seguida el hombre fue sanado, tomó su cama y anduvo. Y aquel día era sábado. Entonces los judíos le decían a aquel que había sido sanado:
—Es sábado, y no te es lícito llevar tu cama (Juan 5:5-10).
Para Jesús, la compasión viene antes que las tradiciones. Esto era exactamente lo opuesto a lo que los fariseos religiosos estaban demostrando.
Jesús construyó una relación en sus últimos momentos, antes de morir
Y le dijo:
—Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Entonces Jesús le dijo:
—De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso (Lucas 23:42, 43).
La última cosa que Jesús hizo antes de morir fue construir una relación. Jesús construyó una relación con uno de los ladrones en la cruz. Él cambió su vida. Generalmente, las relaciones toman tiempo para establecerse, pero una verdadera relación también puede darse en muy poco tiempo.

¿Cuáles son los enemigos del hábito de construir relaciones?

1. Daños del pasado: «He sido dañado en una relación anterior».
2. Orgullo: «Yo no voy a dar el primer paso; yo no necesito a nadie»
3. Prejuicio: «No voy a relacionarme con esa persona»
4. Culpabilidad: «Yo he dicho o hecho algo incorrecto contra esa persona”.
5. Múltiples ocupaciones: «No tengo tiempo para construir una relación».
6. Egoísmo: «No quiero dejar nada para establecer una relación»

 

BIENAVENTURADOS LOS QUE
MANTIENEN EL BALANCE

Esta cita fue tomada de un discurso expresado por un alto ejecutivo de Coca Cola: «Imagine que la vida es un juego en el cual usted está haciendo malabarismos con cinco pelotas a la vez. Nómbrelas: trabajo, familia, salud, amigos y espíritu. Usted está tratando de mantener a las

Ver también-CAP 2 EL HÁBITO DE ORAR 

cinco pelotas en el aire. Pronto comprenderá que el trabajo es una pelota de hule, goma o caucho. Si se le cae, rebotará y volveré a sus manos. Pero las otras cuatro pelotas: familia, salud, amigos y espíritu son de vidrio. Si usted deja caer cualquiera de ellas, quedarán irrevocablemente rayadas, marcadas, lastimadas, dañadas o aun destruidas. Nunca volverán a ser iguales. Usted debe esforzarse por buscar el balance en su vida»

Haga de la construcción de relaciones un hábito

1. Sea usted mismo:Hay que aceptar que a algunas personas usted les va a gustar por ser quien es y a otras no.
No haga el esfuerzo de cambiar sólo para gustarle a alguien. Usted es único. Sí, todos podemos mejorar lo que nos ha sido dado; entonces trabaje para ser mejor. Dios le ha dado una apariencia y una personalidad únicas. Manténgalas siempre en construcción hasta que lleguen a ser mejores, pero sea genuino consigo mismo.

2. Pida cada día por encuentros guiados por Dios en su vida: Por las personas que se cruzan en su camino a diario.Esto hace que la vida cristiana sea muy emocionante: anticiparse a lo que Dios hará en su vida y en las personas que él pondrá en su camino durante el día. Usted nunca sabe los arreglos que Dios ha preparado para usted. Búsquelos durante todo el día.

Ver también-CAP 3 EL HÁBITO DE ADORAR

3. Sea amigable, sonría, exhale amabilidad.
Asegúrese de que el lenguaje de su cara y su cuerpo digan «estoy accesible». Frecuentemente, el primer paso para construir una relación es la manera como usted se presenta a sí mismo. Sea una persona que a la gente le guste ver. No es incorrecto construir relaciones con personas que a usted le gusten mientras que no comprometa sus convicciones
4. Busque en áreas que le sean familiares:
Trabajo, vecindario, iglesia, escuela. Comience dentro de su círculo de influencia. Estoy hablando de la gente con quien usted está en contacto continuamente. Ellas están esperándolo.
5. No espere que alguien se acerque a usted.
Tome la iniciativa. La relación no progresará hasta que usted haga el primer intento. Dé el primer paso. Aun si usted es tímido por naturaleza, asuma el riesgo. La mayoría de las veces, descubrirá que el riesgo bien vale la pena.
6. Concéntrese en otras personas.
Escúchelas. Mírelas a los ojos. Permita que su mente se centre en los demás. Hágales saber cuán interesado está en ellos. Haga que la otra persona sienta que es la persona más importante para usted en ese momento.
7. Sea simpático, compasivo.
Demuestre que está genuinamente interesado en lo que la otra persona está enfrentando. Compasión significa experimentar el dolor del otro e identificarse con ese dolor de una manera amorosa y amable.
8. Esté presente con las personas en tiempos de celebración y de tristeza.
Estar disponible es el ministerio más valioso que se pueda ejercer hacia otra persona. Ninguna cosa puede reemplazar su presencia.
9. Anime por medio de palabras y actos de bondad.
Cualquiera puede desarrollar un espíritu amable y dulce. Tenga en cuenta que las palabras son el primer vehículo para expresar estímulo a alguien.
10. Tenga un buen sentido del humor.
Aprenda a reírse de sí mismo. Mire el lado amable de las cosas. Sea conocido como alguien a quien se le puede hacer una broma y disfrutarla.
11. Sea alguien que da, no alguien que toma.
Regale una Biblia, un buen libro cristiano o un disco compacto. Esté consciente de que una relación implica dar de su tiempo y su energía. Adquiera el hábito de hacer regalos. No hace falta que sean regalos caros, sino que demuestren que usted está pensando en alguien.
12. Repare relaciones rotas.
Si usted cometió algún error, busque la manera de corregirlo. La vida es muy breve como para mantener una relación rota. Haga todo lo que pueda para repararla y luego déjela en manos de Dios. Esté dispuesto a hacer lo que sea necesario para asegurarse de que usted ha perdonado o buscado el perdón.

 

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