Jorge Basadre y el recuerdo de su infancia en Tacna, aún en mano

BNP

Para Jorge Basadre haber nacido en Tacna mientras era ocupada por Chile influyó en gran parte su manera de ver el Perú.

Durante una mañana el historiador Percy Cayo mencionó que la historia del Perú no sería la misma si Jorge Basadre no hubiese nacido en Tacna en 1903, cuando aún pertenecía a Chile. Cayo, un seguidor incondicional de Basadre, confiaba mucho en el historiador y señala que la patria era un territorio del que nadie conocía o muy pocos hablaban, pero él adquirió la ilusión de Basadre para mejorarla.

En Basadre permanece el recuerdo de la casa que construyó su abuelo en la plaza central, desde las ventanas veía las gigantescas torres de la catedral, en ese entonces aún inconclusas, que parecían dos alfileres hincando al cielo Luego. Al cruzar la plaza, lleva consigo la manera que aprendió sus primeras letras gracias a la maestra peruana Carlota Pinto de Gamallo, recordada por desafiar a las autoridades chilenas que clausuraron las escuelas peruanas durante el año 1900.

Finalizada la guerra de 1883, Perú perdió Tacna y tuvo que entregársela al poder chileno, sin embargo, aún no era definitivo el destino de la ciudad heroica. El plebiscito debía comunicar el retorno de Tacna al Perú que hasta el momento aún no se realizaba. Mientras en la pequeña ciudad ya se sentía, según Basadre un clima de “chilenización”. Se habían inaugurado liceos donde se enseñaba la historia de Chile, el himno del país vecino, e incluso se hablaba de la persecución a funcionarios y sacerdotes peruanos de entonces. Ante eso, uno de los recuerdos más permanentes en la mente del gran Basadre fue “el paso prusiano de los soldados chilenos con sus decorativos uniformes y sus rítmicos desfiles perfectos por la plaza” cada 18 de setiembre.

La patria lejana

Basadre pasó gran parte de su infancia en Tacna, él menciona que sus recuerdos de la niñez en dicha ciudad lo siguen durante toda su vida. Por una parte, el hecho de sentirse expropiado de su tierra original y, por otro, el charloteo sobre el Perú y su derrota ante Chile que escuchaba de sus mayores. Sin embargo, todos esos sentimientos lo impulsaron a convertirse en historiador.

En el capítulo final de Infancia en Tacna, Basadre escribió: “De niño, el Perú fue para mí, como para muchos, lo soñado, lo esperado, lo profundo, el nexo que unía la lealtad al terruño y al hogar que invasores quisieron cortar, la vaga idea de una historia con sus fulgores y sus numerosas caídas, y la fe en un futuro de liberación”.

Según el historiador, sus padres, Carlos Basadre Forero y Olga Grohmann, decidieron quedarse a vivir en la Tacna ocupada al costo que sea, pero sus planes se vieron afectados inesperadamente cuando falleció el padre en mayo de 1909. Luego de tres años, Basadre, el último de los siete hermanos, había llegado a Lima para continuar sus estudios en un colegio alemán Deutsche Schule y luego en el Guadalupe.

Tiempo después volvió a Tacna, aproximadamente en 1925 y en 1931, pero la ciudad resonaba su obra y su visión que tenía del Perú como promesa más allá de los problemas y adversidades.

Leer más:

SiguenosFollow on FacebookTweet about this on Twitter

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here